Cuando no llevo capucha, no tengo ningún problema para igualar la presión en los oídos. Sin embargo, cuando la llevo puesta, siempre me cuesta mucho. ¿Por qué hay tanta diferencia?
[vc_row css_animation=”” row_type=”row” use_row_as_full_screen_section=”no” type=”full_width” angled_section=”no” text_align=”left” background_image_as_pattern=”without_pattern”][vc_column el_class=”page-text”][vc_column_text]Cuando presionamos el espacio del oído medio utilizando la maniobra de Valsalva u otra técnica de compensación, la membrana timpánica (tímpano) se abomba ligeramente hacia fuera. Si el conducto auditivo está descubierto y puede transmitir esa presión, el agua del conducto auditivo se mueve fácilmente en respuesta. Una capucha que se ajusta bien al oído externo puede restringir en gran medida el movimiento de esta agua, dificultando la capacidad del buceador para compensar. Una solución sencilla consiste en introducir un dedo debajo de la capucha, cerca del oído, lo que permitirá que el agua se mueva con mayor facilidad. Otra solución que algunos buceadores optan por aplicar es hacer un agujero desde el interior de la capucha, cerca del conducto auditivo, a través del forro interior y el neopreno, pero dejando intacta la tela exterior o la cubierta. Este agujero permite que el agua se mueva con poca restricción.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]
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